¿En vilo concesión en el Tayrona?
Por estos días, justo cuando los reflectores están puestos en el Parque Nacional Tayrona por los intentos de Arrecifes S.A. y la multinacional hotelera Six Senses de obtener la luz verde para un proyecto turístico en la zona protegida y, sin duda, por la cuestionada licencia ambiental otorgada al proyecto Los Ciruelos, ubicado también en el parque, una nueva polémica sale a la luz pública. Se trata de una tutela instaurada por la presidenta del Polo Democrático, Clara López, y la Fundación Misión Colombia en contra de Parques Nacionales a propósito de la concesión entregada en 2005 a la Unión Temporal Concesión Tayrona..
La demanda, que ya fue admitida por el Tribunal Administrativo del Magdalena, busca que dicha concesión para el préstamo de los servicios ecoturísticos, la dotación, el mantenimiento y la construcción de la infraestructura física del parque, quede sin ningún efecto.
Los motivos en los que se basa la petición se resumen en que Parques Nacionales no hizo la consulta previa con las comunidades indígenas kogui, arhuaca, wiwa y kankuama, antes de entregar la concesión. El documento recalca que “las comunidades indígenas de la zona no fueron tenidas en cuenta, como si no existieran”. Aunque no hay un resguardo como tal, en el Parque Tayrona viven actualmente alrededor de 6.000 familias, y cerca de 40.000 indígenas de las cuatro etnias llegan a lo largo del año al lugar para hacer diferentes rituales, lo que explica por qué debían opinar al respecto, como señala el abogado Alejandro Arias, quien también participó en la demanda. Según el Decreto 2164 de 1995, los sitios en los que las comunidades realizan actividades sociales, económicas y culturales también son consideradas como territorios indígenas.
Tomada de: El espectador.
Vemos
entonces en esta noticia como el afán económico de nuestro país atenta contra
lo poco que queda de las culturas indígenas que habitan en Colombia y al igual
que tantas entidades de la alta sociedad buscan acomodar el espacio a su antojo
buscando su beneficio e importándoles poco que tan de acuerdo estemos el resto
de habitantes.
Se puede
inferir entonces lo incomoda que se puede volver para aquellas personas que
desde un principio estuvieron presentes en estos territorios. Y aunque un
proyecto de este tipo ayuda en gran medida al turismo colombiano, dando
comodidades y en segunda instancia abriéndole una puerta más al mundo para que
conozca la belleza natural que albergan nuestras tierras colombianas, de la
misma forma está invadiendo el terreno que habitan estos grupos sociales y solo
con su vil intensión de sacarle provecho a cualquier pedazo de tierra que
muestre lo hermosa que es la naturaleza que florece en Colombia.
Al igual
sucede en la Sierra Nevada de Santa Marta. Esta compañía empieza a sacarle
provecho a nuestros parques y lo peor es que estas multinacionales de tipo
extranjero, solo buscan ganancias y no preservar nuestros parques.
Es una buena
iniciativa para el turismo colombiano, pero es una falta de consideración y de
respeto con las familias indígenas que se encuentran en estas zonas. Este tipo
de proyectos que brindan comodidad para muchos, incomodan a otros que
irresponsablemente no son tenidos en cuenta para su opinión en la realización
de esta clase de incorporaciones.
Cada vez es
menos el territorio colombiano que cuenta con una naturaleza libre al cien por
ciento de la avaricia humana. Y el simple hecho de instaurar luz y de hacer
edificaciones en previos tan naturales como el parque Tayrona, da cabida a que
en los próximos años proyectos de explotación surjan y busquen erradicar
completamente a estas familias y acabar con lo poco natural que el queda a
Colombia.
Ayuda
entonces la demanda instaurada por Clara López, puesto que nos da a conocer que
se busca hacer con este parque, y alertar las acciones inhumanas contra los indígenas
de estas tierras.
Cómo son
violados nuestros derechos a espacios dignos para vivir por los mismos que
deben hacer regir estas normas.
Esperemos que la justicia colombiana sepa actuar de manera objetiva y beneficiosa para el ambiente de nuestro país pues aprovechando que aceptaron la demanda de la congresista Clara López, debería investigar y evaluar más afondo acerca de este proyecto para que así observen las consecuencias garrafales que pueda traer su autorización, que solo le conviene a los capitalistas y pasa por encima de los derechos de nuestros nativos.
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